Como soy fan de los espacios que te abrazan y te acompañan en una buena cena, hoy quiero presentarles: Raimunda. Un restaurante situado en plena plaza de Cibeles con una terraza encantadora del Palacio de Linares. En cuanto entres, no vas a querer salir de ahí.

Sin duda, es una de las terrazas más lindas y con los mejores jardines en los que he estado en Madrid, con espacio suficiente para disfrutar en familia o amigos, en un ambiente acogedor y único. Raimunda es uno de los restaurantes del grupo «La Fábrica», inspirado en la leyenda de los fantasmas del Palacio de Linares que plasma una versión contemporánea.
El restaurante se divide en tres zonas: el espacio interior, una barra y la terraza para ir de copas y disfrutar de eventos. Cualquiera de estos ambientes te envuelve y te olvidas de estar en una zona de alto tráfico y disfrutas de su atmósfera, en la que se siente un toque iberoamericano con un guiño de lo colonial.

Ingresas y te encuentras en un looby que te recibe con materiales al natural: ladrillo visto y en una de sus paredes laterales un diseño de repisas con un fondo de azulejos rectangulares, que juega con la iluminación y sus frascos con productos de cocina. El imponente «Kitchen» de neón y el pasillo que te ilumina con un gran espejo, inevitablemente refleja toda la propuesta de Raimunda.

Una pared rota al natural se encuentra al lado de la barra, desde el cielo raso caen plantas colgantes en medio de lámparas redondas, acompañando al verde del espacio y dejándonos saborear un poco de selva. Sillones de diferentes tapices y colores, un atractivo e imponente grafiti central, visualiza a Raimunda de Osorio, el personaje principal del lugar.
Dependiendo del espacio en el que te encuentres, verás algunos sofás clásicos jugando con sillas de diferentes estilos. Los que más me gustaron, sobre todo por su imponencia ante el resto, fueron los sillones de ratán al estilo Emmanuel y en color negro. Un verdadero encanto.

Si les cautivó todo esto que les cuento, sobre sus espacios, no pueden dejar de ir y disfrutar de las delicias que nos ofrece el chef Sergio Fernández con una variedad de opciones de la gastronomía española, pero con ese toque iberoamericano que resalta aún más la personalidad del lugar.






