Este fue un proyecto que disfrutamos muchísimo, porque todo el concepto que se diseñó partió desde la concepción del propietario y chef Daniel Contreras con la visión de su cocina; que se basa en el buen vivir y el amor por su gente, su cocina es responsable, moderna y muy autóctona.
El restaurante nació en una vivienda que tenía más de 30 años y realizamos algunas modificaciones para dar lugar al espacio que es ahora.

Nos recibe la zona de chimenea, realizamos mobiliario un poco mas formal con sillones tapizados en tonos azules y sus mesas vintage que enmarca el lugar y da espacio en sus paredes que cuelgan marcos azules con iluminación de diferentes tipos de bombillas incandescentes, creadas únicamente para este espacio.

Utilizamos materiales naturales y resaltamos sus paredes de ladrillo visto, utilizando iluminación cálida con bombillos incandescentes, madera y estructura con piedra para la barra que divide la cocina del espacio de comedor que es el más privado.
Y la zona de invernadero realizamos jardines verticales en estructura circular en donde se unifica la forma de las monedas de dos sucres, creando un espacio cálido y acogedor.





