No existe satisfacción más grande que ver el resultado final de un proyecto que ha durado varios meses y termina siendo un ¡éxito total!.
Y es que el éxito de un proyecto viene dado en gran parte por clientes maravillosos, que confían en tu trabajo y dejan que te explayes en el proceso. Y es que tengo la suerte de tener clientes con esas características.
Este fue un proyecto de reforma e interiorismo, que se transformó de una oficina anticuada con un solo espacio, a un piso esplendido con mucha luz de estilo contemporáneo con matices parisinos, que predomina en el diseño de armarios y zócalos con preciosas molduras.
La base cromática que utilicé fue el beige y blanco con el dorado como metal predominante, en accesorios, mecanismos y acabados.
Cada estancia cuenta con personalidad, he elegido colores y detalles que marcan diferencias y las tres habitaciones con lámparas en techos, que son una preciosidad.
Cada espacio te acoge con calidez y sofisticación, creando una atmósfera acogedora y elegante para quienes lo disfrutan.





























